19/09/2013

The Dissolve (El encadenado)


I love this kind of transition. So, if you too, take a look at this: http://nofilmschool.com/2013/08/history-an-evolution-of-the-dissolve/
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 Me encanta este tipo de transición, así que si a ti también, lee esto (en inglés); http://nofilmschool.com/2013/08/history-an-evolution-of-the-dissolve/

15/09/2013

Del buen rollo a la mala conducta en Spring Breakers [Studiodaily]

Spring Breakers, la última película del director y provocador Harmony Korine, no es solo una de las películas más raras para abrir este año, sino que también uno de los éxitos más comerciales, llegando a altos números la semana pasada en tan solo tres pantallas en Nueva York y en Los Angeles. Mientras el drama criminal, animado por alcohol y bikinis, se extiende con un amplio lanzamiento, es difícil adivinar qué más sacará el público convencional de esta mezcla de tarta de queso, juegos de pistolas y desenfreno general – incluyendo una jubilosa actuación contra pronóstico de James Franco, que interpreta a Alien, un camello con surcado en la cabeza, dientes de oro y artillería de sobra.


En vez de un grupo de chicos en el centro de la historia, es un cuarteto de universitarias aburridas y medio vestidas — Faith (Selena Gomez), Candy (Vanessa Hudgens), Brit (Ashley Benson) y Cotty (Rachel Korine) — quienes intentan escapar de los sosos alrededores de su campus y encontrarse en un "spring break" (vacaciones de primavera), aunque acaban encarándose a consolidados gangsters. La película mezcla un estilo de autor con estridentes tropos del cine de género, subrayando todo con el trasfondo nostálgico de una historia de mayores de edad, llena de música etérea y de una fantasiosa voz en off.

El montador de Whitehouse Post Adam Robinson conoció a Korine en 2009, cuando había editado una serie de spots dirigidos por Korine para Liberty Mutual. Una cosa llevó a la otra y Robinson colaboró con Korine en más proyectos – cortometrajes para Proenza Schouler, y una película para Rebel, una exposición antológica en el Museo de Arte Contemporáneo de L.A. (MOCA), concebida por James Franco como un tributo a Rebel Without a Cause.  Cuando Robinson recibió una llamada preguntándole que si quería sumarse a Spring Breakers como montador adicional trabajando en la sala de montaje con el montador Douglas Crise (Babel, Abitrage), sabía que el entendimiento que ya tenía con Korine le ayudaría a empezar con muy buen pie.

"Que esta fuera mi primera película, especialmente conociendo bien a Harmony, parecía como una buena y agradable situación", dice Robinson. "Y Whitehouse fue genial. Fueron amables dejándome pasar cuatro meses en la película – incluso acabé estando por seis meses. Whitehouse me ha apoyado al cien por cien, y me siento muy afortunado". Robinson pasó el tiempo en Los Angeles editando con Crise en Avid Media Composers mientras la película se rodaba en 35mm en Florida. Tras un mes de rodaje, Korine volvió a L.A. para estar con la película en post-producción. "Fue un proceso muy divertido", dice.

La historia de Robinson con Korine significaba más para el proyecto que una simple función de escribir al director. Dijo que notó que ideas de algunos de esos otros cortos hicieron el camino hacia Spring Breakers  – como el modo en que los sonidos de las pistolas anticipan de mal agüero las transiciones de escena. "En la pieza que edité para el MOCA, James Franco lleva esta camiseta Sal Mineo y dirige una banda de chicas en contra de otra banda de chicas; ellas luchan con machetes en un parking", explica Robinson. "Harmony quería experimentar con los sonidos de pistolas en ese. Yo los incorporé en el corte y los usé como pequeños elementos de transición, y eso inspiró el diseño de sonido de Spring Breakers".


Esos elementos de sonido son como señales dispersas a lo largo de la película, signos de puntuación entre secuencias que se despliegan en un estilo no-lineal y fluido caracterizado por flashforwards y flashbacks así como por una hipónica repetición de imágenes y trozos de diálogo. "Lo mejor de Harmony es que es una persona genial y agradable con la que trabajar, e incita a experimentar", dice Robinson. "Todos los proyectos en los que he estado, de veras te anima a seguir intentando y probando nuevas cosas. También nos autocensuramos mucho. Diremos 'Está bien, probablemente hemos ido demasiado lejos con esto', y lo deshacemos. Pero desde el principio Harmony dijo que quería que la película fuera una experiencia, que fuera algo que pasara por ti. Y eso es a lo que realmente nos dirigimos Doug y yo – intentando crear el tono".

Spring Breakers  se hizo fuera del sistema de los estudios, y con bajo presupuesto, significando esto que el equipo no tenía que preocuparse por mostrar la película a un publico más allá de las pequeñas proyecciones de familiares y amigos.  Pero todo el mundo en la película era consciente de que estaba adquiriendo cierta fama incluso aunque aún se estuviera grabando lo principal; eso influyó al menos en una decisión que se tomó en la sala de montaje. "Harmony contó historias que pasaban en el set cuando alguien se las enseñaba en un iPhone, una imagen en TMZ de la noche de ese rodaje", dice Robinson, recordando la atmósfera durante el rodaje. "Amigos me enviaban fotos [del rodaje] y yo pensaba, 'No vamos a ver estos planos hasta dentro de dos días', así que éramos conscientes de que esta película era muy observada.


Una cosa que decidimos hacer en la sala de montaje fue la de lanzarla con un grandísimo y
grandilocuente comienzo y sumergirnos en "Scary Monsters and Nice Sprites", que es la canción más grande de Skrillex. No nos desviamos demasiado [del guión], pero llegamos a un punto totalmente distinto con la canción de Skrillex y la excesiva locura de la playa", explica Robinson. La película abre con un claro montaje para mayores de edad [R-rated, mayores de 17 en realidad] de radiantes y lustrosas imágenes en cámara lenta de verdaderos exhibicionistas adolescentes posando para la cámara mientas beben y se desvisten.

"La película inicialmente fue editada sin esa secuencia, pero nos gustó porque la gente pensaba que esto era una diversión. Pensamos, 'Vale, vamos a darles dos minutos de esa diversión y luego hacemos un tiroteo de transición a las cosas oscuras, grises y deprimentes de la vida universitaria. Está bien ver a mucha gente hablando de ese inicio".

Muy gratificante, dice Robinson, ha sido que el publico esté respondiendo a la película de la misma forma para la que fue pensada. "La he visto con público cuatro veces", dice. Las primeras tres veces fue ron Venecia, en el estreno mundial, Toronto, el estreno de Norte América, y hace una semana en L.A., en el estreno en L.A. Todas estas veces fueron muy divertidas por distintas razones. Pero la semana pasada fue a Union Square [en Manhattan] y la vi en un cine con 500 personas, y fue increíble. La estás viendo con el público normal, y están totalmente sumergidos dejándose llevar. Cuando Alien y Faith están fuera de la piscina [en una escena llena de besos y tensión], en esa sala de cine eras capaz de oír un alfiler cayendo. Es agradable ver a la gente sumergida en el tono de la película".

— Frazer, Bryant. "Cutting from Good Vibes to Bad Behaviour for Spring Breakers". Studiodaily. 22 Mayo 2013. WEB. Traducción Pablo Hdez. 15 septiembre 2013.

12/09/2013

Particle Fever editor Walter Murch




Demasiado sexo nubla la vista...

¿Qué parte del cuerpo es más importante a la hora de follar? ¿Esa que está entre tus piernas o esa que
está en tu cabeza? No sé si debes preguntártelo mucho; seguramente lo mejor es dejarse llevar. Sin quererlo ya hemos llegado a una pista para la respuesta, que es en la que gira toda esta entrada –también relacionada con el montaje del cine, por supuesto. «Dejarse llevar» puede ser una expresión demasiado loca para algunas personas cuadriculadas, controladoras de todos y cada uno de los movimientos y reacciones en sus vidas, e incluso en sus cuerpos, pero ese «dejarse llevar» resulta inevitable en muchos momentos. Los voyeurs, el cine porno, y el montaje están unidos de una manera muy natural. Cualquiera que vea una escena porno puede experimentar, aunque sea de forma inconsciente, un proceso de libertad, de arte y, por lo tanto, de satisfacción.

El cine porno también puede ser artístico y, más allá del negocio y el lucro que produce la esclavitud y la producción masiva de contenido sexual, es muy respetable. En mi humilde opinión, no se puede asociar absolutamente todo el cine porno a esa turbia industria llena de chulos millonarios y casposos, esclavas y hombres de gimnasio en busca de de diversión y vigorizantes para mantener su «trocito de amor» en pie. En el cine porno, el montaje es una cualidad más de las películas. En este blog hemos contado incluso con la entrevista a la montadora de cine porno Sonny Malone [enlace], que nos permitió conocer la vida de una verdadera voyeur.

La destacada feminista Germaine Geer dijo de la pornografía que «es la literatura de la prostitución». Con ello denunciaba la importante suma de dinero que mueve la trata de blancas, y de la misma manera cuestionaba la industria pornográfica por mantenerse distante al resto de campos, o incluso placeres, cotidianos. Ella abogaba por deshacerse del tabú del sexo en la sociedad y, por tanto, reventar esa industria pornográfica. Para mí, respetables son las obras tanto de la industria cinematográfica (estándar), como de la pornográfica –por separado–,  que por distintas que parezcan pueden llegar a ser igual de putas (las industrias, sí).

Más allá de los polvetes y de las graciosas camisetas, hay estudios que relacionan el contenido sexual de las obras con la capacidad de atención de un espectador hacia ellas. Puede resultar sorprendente. En la web LiveScience publicaron lo siguiente:
En la mayor parte de los casos, ver películas o  cualquier otra tarea visual envía sangre extra a esta zona del cerebro. No pasa lo mismo cuando las películas son explícitas, destacaron los investigadores. En vez de eso, el cerebro parece desviar la sangre –y por lo tanto la energía– hacía otro lado, quizás hacia las regiones cerebrales responsables de la excitación sexual. (Pappas)
Por lo tanto, dado que los vídeos o películas de alto contenido sexual hacen que menos sangre llegue a la zona del cortex cerebral, los investigadores del citado artículo destacan que ante tal contenido en pantalla, las pulsiones de los espectadores estarán más dirigidas a la excitación sexual que a la recepción de la información visual.  Estos estudios fueron publicados en el Journal of Sexual Medicine el 10 de abril por Holstege. Por lo tanto, ¿cómo contar una historia con una temática pornográfica? Se debe tener en cuenta que el espectador no es capaz de asimilar tanta información viendo una mamada en pantalla, como lo haría si no la estuviera viendo. Y esto también debe de tenerse en cuenta cuando el montador piensa en cuánto quiere que el espectador capte de todo lo que sucede en pantalla. El sexo, o el contenido puramente sexual, podría utilizarse como una especie de tamiz, capaz de neutralizar información que nos gustaría dar, pero no de una forma muy obvia. He dicho.

El resultado de esta investigación, me hace pensar en mi director de cine favorito, conocido por la capacidad visual de sus imágenes, y por el alto contenido erótico y pornográfico de las mismas.
Fotograma de "We Fuck Alone" (Dir. Gaspar Noé), corto incluido en la película Districted.

Pappas, Stephanie ."Porn May 'Shut Down' Part of Your Brain." LiveScience. 18 abril 2012. Web: http://www.livescience.com/19755-porn-shut-visual-brain.html  Traducción Pablo Hdez. 12 de septiembre 2013.